
En el Día Internacional del Orgullo queremos reafirmar un principio básico: todas las personas tienen derecho a desarrollar su trabajo y su vida sin sufrir discriminación, acoso o violencia por su orientación sexual, identidad o expresión de género.
Aunque en los últimos años se han producido importantes avances legales, siguen existiendo situaciones de discriminación y rechazo que afectan también al ámbito laboral. Nadie debería verse obligado a ocultar quién es, renunciar a oportunidades profesionales o cambiar de residencia para vivir con normalidad.
Desde USO defendemos que los centros de trabajo deben ser espacios de respeto, igualdad de oportunidades y dignidad para toda la plantilla. La negociación colectiva y los protocolos frente al acoso y la discriminación son herramientas esenciales para prevenir estas situaciones y garantizar un entorno laboral seguro.
El respeto a la diversidad no resta derechos a nadie. Los refuerza para todas las personas.
Este 28 de junio reiteramos nuestro compromiso con la igualdad de trato efectiva, la no discriminación y la defensa de los derechos de todas las personas trabajadoras, con independencia de su orientación sexual o identidad de género.



