
La celebración presidida por Su Santidad el Papa León XIV en la Sagrada Familia y la inauguración de la Torre de Jesucristo han dejado imágenes para la historia. Un acontecimiento de dimensión universal que ha unido fe, cultura, arquitectura y tradición en torno a la obra inmortal de Antoni Gaudí.
Millones de espectadores han podido contemplar una retransmisión impecable. Cada plano, cada encuadre, cada detalle de luz y color ha mostrado la extraordinaria capacidad profesional de los trabajadores de RTVE cuando se les permite desarrollar su trabajo con los medios adecuados y la confianza necesaria.
Desde la realización hasta la producción, desde los operadores de cámara hasta los técnicos de sonido, desde quienes tendieron kilómetros de cable hasta quienes organizaron desplazamientos, acreditaciones, dietas y logística, todos han contribuido a un resultado que ha estado a la altura de la magnitud del acontecimiento. También quienes asumieron responsabilidades de coordinación y dirección.
La Sagrada Familia es mucho más que un monumento. Es el testimonio de una fe hecha piedra. Es la obra de un hombre, Antoni Gaudí, que entendió la arquitectura como una forma de oración y que dedicó su vida a levantar un templo que señala al cielo sin olvidar la tierra.
La culminación de la Torre de Jesucristo, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí, tiene un profundo significado espiritual. Representa la perseverancia, la esperanza y la capacidad de varias generaciones para completar una obra que trasciende el tiempo. Es una lección de esfuerzo colectivo y de confianza en el futuro.
Como españoles debemos sentir orgullo. Orgullo por una obra única en el mundo. Orgullo por el legado de Gaudí. Y orgullo por unos profesionales de RTVE que han demostrado, una vez más, que el talento necesario para afrontar los mayores retos ya existe dentro de esta casa.
Cuando se confía en los trabajadores de RTVE, el resultado habla por sí solo.
Ayer no solo se inauguró una torre. Ayer se mostró al mundo de lo que es capaz el servicio público cuando sus profesionales tienen la oportunidad de demostrar su valía.



