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EL PERRO ANDALUZ: LA BROMA LA PAGAMOS TODOS

El Convenio de RTVE permite pactos especiales para producciones que lo justifiquen. Lo que no permite es convertir la falta de organización en una excusa para prolongar jornadas y encarecer las grabaciones.

Y en El perro andaluz hay demasiadas cosas que explicar.

Según los testimonios recibidos por USO, desde agosto los técnicos están siendo convocados a las 10:00, aunque las grabaciones no comienzan hasta las 19:00 o las 20:00. ¿Diez horas de espera para empezar a grabar? 

Lo sorprendente es que Recursos Humanos y el Comité Intercentros hayan firmado un pacto con efectos desde el 26 de octubre, cuando este sistema de trabajo viene aplicándose desde agosto. Un pacto que contempla jornadas superiores a doce horas, hasta diez días consecutivos de trabajo y exige a los técnicos el «máximo esfuerzo diario». ¿Quién autorizó esas jornadas durante los dos meses anteriores y cómo se han compensado?

USO no ha firmado este pacto. Aparte de lo ya expuesto, sobran los motivos:

  • No reconoce oficialmente el esfuerzo de los profesionales que sacaron adelante el programa desde junio, quedando las posibles compensaciones a merced de un acuerdo extraoficial.
  • Las cuantías del pacto no se abonarán, como mínimo, hasta la nómina de enero a pesar de que el trabajo se desarrolla mes a mes.
  • No garantiza el derecho al descanso tras jornadas de pacto, especialmente a trabajadores de fin de semana.

Pero la desorganización no sería el único problema. Según varios compañeros, Manu Sánchez habría descalificado públicamente a profesionales de RTVE, cuestionado decisiones de realización e incluso solicitando apartar a técnicos por errores que no serían responsabilidad suya. También habría ridiculizado el trabajo de la televisión pública delante del público asistente.

Mucho progresismo ante las cámaras y unas maneras de tratar a los trabajadores más propias del empresario más autoritario.

¿Estamos ante incidentes aislados o se pretende desplazar a los profesionales de RTVE para sustituirlos por personal de la productora? Sería especialmente grave después del acuerdo de internalización firmado por USO para reforzar la producción propia.

USO exige investigar las denuncias, aclarar las condiciones laborales aplicadas desde agosto, revisar la organización de las grabaciones y explicar su coste.

Los trabajadores de RTVE no están para aguantar faltas de respeto, cubrir deficiencias organizativas ni facilitar que nadie prescinda de ellos para hacer negocio.